Responsabilidad hacia el futuro

Reconocer y abordar los impactos a largo plazo del desarrollo y uso de sistemas digitales, garantizando que sean seguros, justos y sostenibles para nosotros ahora y para las generaciones futuras.

Responsabilidad hacia el futuro significa reconocer que los sistemas digitales no sólo afectan a las personas que los utilizan hoy. Las decisiones tomadas al diseñar, operar, financiar y gobernar la infraestructura digital dan forma a lo que las generaciones futuras podrán conocer, recordar, acceder, heredar y confiar.

Creemos que los sistemas de servicio público no solo deben diseñarse para brindar eficiencia o conveniencia inmediata, sino también para brindar resiliencia, sostenibilidad, seguridad y valor cívico a largo plazo.

Para una entidad de servicio público, Responsabilidad hacia el futuro significa preservar registros, conocimientos y materiales de interés público importantes en formas que permanezcan accesibles y comprensibles a lo largo del tiempo. Significa mantener planes adecuados de respaldo, preservación y continuidad para que la información y los servicios no se pierdan debido a fallas técnicas, cambios institucionales o colapso comercial.

Significa reconocer los costos ambientales de la infraestructura digital y diseñar sistemas para minimizar el uso innecesario de energía, el desperdicio y el consumo de recursos siempre que sea razonablemente posible. También significa considerar explícitamente cómo los sistemas digitales afectan a los niños, los grupos vulnerables y las generaciones futuras, particularmente cuando los sistemas moldean el comportamiento, la atención, el acceso al conocimiento o la participación pública.

Ejemplos de requisitos (ilustrativos)

Estos requisitos de ejemplo se basan en normas, regulaciones y leyes internacionales establecidas, que se enumeran en su totalidad en la sección siguiente.

  • Los niños, los grupos vulnerables y las generaciones futuras se consideran explícitamente en el diseño y despliegue de sistemas digitales importantes.

  • Los sistemas están diseñados para minimizar el impacto ambiental evitable, el consumo de energía y el desperdicio computacional innecesario.

  • Los impactos ambientales de infraestructuras digitales importantes, incluidas las políticas de sostenibilidad y uso de energía, están documentados públicamente.

  • Las organizaciones evalúan y publican importantes riesgos sociales, ambientales y operativos a largo plazo que surgen de sus sistemas e infraestructura digitales.

  • Los registros digitales, publicaciones y materiales de interés público se almacenan en formatos destinados a permanecer accesibles a lo largo del tiempo.

  • Las organizaciones mantienen planes de respaldo, preservación y continuidad de información y servicios públicos importantes.

  • La infraestructura digital de interés público está diseñada para apoyar la memoria cívica a largo plazo, la responsabilidad democrática, la continuidad cultural y el acceso público al conocimiento.

Estándares, normativas y leyes que fundamentan este trabajo

Organizaciones que trabajan en este ámbito